Las entidades del tercer sector no saben cómo plantear los proyectos de carácter social, no porque no sepan de su trabajo de intervención (que saben de sobra porque es lo que les apasiona), sino porque no saben cómo quieren ser planteados y presentados a las convocatorias. Esto significa una cosa: las entidades sociales que conocen las convocatorias, habitualmente las grandes, siempre se suelen llevar las subvenciones todos los años.
¡Hay que cambiar esto!
No digo que las organizaciones sin ánimo de lucro que siempre ganan no hagan una labor social importante, pero que las otras entidades no suelan conocer las reglas del juego en la financiación pública no permiten competir a todas en igualdad de condiciones.
Es por ello que se me ha ocurrido crear una serie de recomendaciones para que se pueda empezar a conocer el mundo de las subvenciones del tercer sector.
Primer paso: No creas proyectos para las convocatorias, adáptalas
Las entidades del tercer sector no pueden crear proyectos en base a las convocatorias, sino en base a sus objetivos y los colectivos vulnerables a los que se actúa. Hay que relacionar las subvenciones con los proyectos que ya están creados o planteados en base a las estrategias de cada ayuda.
Ahora bien, las convocatorias se rigen por una serie de criterios de valoración, así que puedes adaptar tu propuesta sin renunciar a los objetivos y valores de la propuesta.
Es decir, si un proyecto nace con el objetivo de ayudar a un colectivo del municipio de La Laguna, no puedes ampliar el rango de la propuesta; pero si el proyecto está concebido para apoyar a este colectivo sin enfocarse en territorio y los criterios indican que se premia cuántos más municipios se realice, se puede adaptar el proyecto para que tenga un rango geográfico más amplio.
Hay que saber que partes del proyecto se pueden adaptar sin renunciar a los valores del proyecto, esta es la clave.
Segundo paso: Antes de redactar la presentación, estructura el proyecto
Normalmente, cuando ya conocemos cómo se va a orientar la propuesta, simplemente redactamos las preguntas de los formularios o anexos.
Pero eso es un error.
Hay que tener clara información básica del proyecto como:
- Necesidad social que se cubre
- Público objetivo
- Objetivos generales
- Objetivos específicos, relacionados con los objetivos generales
- Actividades, relacionadas con los objetivos específicos
- Indicadores, relacionados con las actividades
- Resultados esperados, relacionados con los indicadores
- Cronograma cohesionado de las actividades
- Valor diferencial del proyecto
¿Por qué es tan importante? Primero, porque seguramente te lo preguntarán.
Pero, además, parece básico, pero si no tenemos en mente esta información desde el principio, la redacción inicial puede ser bastante generalista. Sólo cuando vamos avanzando en el formulario y se ve la importancia de estos apartados, es cuándo empezamos a redactar la importancia de estos elementos.
Si lo tenemos claro desde el principio, la redacción comenzará con un planteamiento uniforme de la idea del proyecto.
Tercer paso: presupuesto feliz, proyecto feliz
La mayoría de los problemas y errores se encuentran en los presupuestos. Pueden ser subsanables, pero en algunos casos es causa de desestimación definitiva.
Primero hay que tener en cuenta qué es lo que vamos a necesitar y hacer una lista.
Después hay que especificar que nos gastaremos de cada importe. Si no sabemos de presupuesto solo queda una opción, analizar. Con ello me refiero a pedir presupuestos y ver lo que vale el material o los servicios en el mercado.
No tienes que saber cuánto te va a costar exactamente, cada convocatoria te da un margen del 10-15% de desviación de las partidas, pero tienes que tener una idea de por dónde van los tiros.
¡Pero no infles los precios, porque los técnicos se van a enterar!
Por último, tener en cuenta los gastos subvencionables. No siempre se permite que todo sea subvencionable, hay límites que tienen que ser obligatoriamente respetados. Suele ser habitual en gastos de personas, dietas o corrientes de la entidad.
Estos son los elementos clave de todo proyecto para poder ser planteado para una convocatoria.
Ahora sabes un poco más para poder enfrentarte en la jauría del sector social.